7 de noviembre de 2011

El último color


He querido,
antes de los días cortos,
antes del amanecer frío,
antes del techo de nubes grises,
de desempolvar los abrigos ...

He querido,
antes de las ramas secas,
del manto de hojas el camino,
antes de la lluvia terca
del musgo resurgido ...

He querido ...
capturar el colorido
dejado por el Sol envejecido
en la tierra cavada por las manos
regada por los barros
con morisca y azadillo.

Capturar los amarillos,
lilas, rojos, verdes atrevidos,
verano llegado su fin celebra
con la huerta engalanada
en sus palos, surcos y ramas
sus colores encendidos.

                                                                 Chechu

3 comentarios:

Vicente Javier-F dijo...

Curioso: el final es el color, la eclosión. Como una arteta de la naturaleza para hacernos ver el fin de la plenitud (el verano) con ojos empapados de color. Sin embargo viene el letargo y lo duro. Los frutos aún tienen su color, así que la vida también.

Ana dijo...

Precioso poema digno de un artesano de la palabra como lo eres tú, Txetxu.Me ha encantado.

Unknown dijo...

Hola, Chechu.

Quiero darte las gracias por tu comentario dejado en el blog "Hospitalandia".

Quería hacerlo en este poema pues es uno de mis preferidos y...¡oh causalidades!, el comentario que está sobre el tuyo es de una compañera irakasle del hospital de Donosti que lo utilizó para trabajarlo con sus alumnos y alumnas.

Un fortísimo abrazo para ti y para tu familia.

Ana.