Bravas yeguas tiran de mis hierros
dos yeguas veloces
dos yeguas de fuego
Trato de guiarlas
en su mundo descubierto
pero no puedo pararlas
no quiero frenarlas
Por pendientes bajan
al borde de precipicios
que luego tal vez remontan
caminos que igual no encuentran
Atraviesan por atajos
sin medir las consecuencias
vericuetos que no comparto
y espero sirvan de experiencia
Beben de las aguas
de rápidos arroyos
y también de los prohibidos
oscuros y profundos hoyos
Descansan a su deseo
sea de día o de noche
en lo más alto del cerro
en lo más profundo del bosque
Tiran de mis hierros
manteniéndome despierto
en este cambiante mundo
en este mundo abyecto
Yeguas amadas mías
que me hacen sentir vivo
con su alocada carrera
y que llevan mi apellido
.
Chechu
.
