28 de septiembre de 2010

Destrucción


Cuando la máquina ha destruido la montaña que cobija
arrancado hasta el último árbol de sombra
allanando en Desierto de dolor y rabia
hasta quedar una sola linea en el horizonte inalcanzable,
remota seca y fría.
  

Y con el sentimiento roto, desmenuzado
intentas escapar y te hundes en su arena más
o levantas los brazos a un Dios clamando
que no te escucha y sientes lejano.
  

Cuando rompes el silencio en un grito Interminable
y manos de llagas de furia tocando
tambores de insoportable Ruido clamando,
salpicados de su propia Sangre.
 
Y arrasado el jardín que trabajabas
te sientes Alimaña de un mundo desconocido
de un ser Enorme concebido
apagado el último rayo de luz permitido  ...

...  sólo puedo escribir esta excreción
en válvula de escape introvertido
.
Chechu
.

1 comentario:

Vicente Javier-F dijo...

Todo arrasado; desolación y furia, pero la voz sigue ahí. Se levanta y eleva, o sea que está, y ello es mucho.
Que la voz se alce y descubra visiones sin derrumbes y alzamientos curando desgarros.
VICENTE